Notas
de Programa
Por: Martha Enna Rodríguez
ROBERTO PINEDA DUQUE
Obertura de Edipo Rey
El
compositor colombiano Roberto Pineda Duque nació en
la población de El Santuario (Antioquia) el 29 de agosto
de 1910 y falleció en Bogotá el 14 de noviembre
de 1977. Las difíciles circunstancias de su vida lo
obligaron a dedicarse a la música de la parroquia natal
y esa circunstancia le puso en contacto con la mejor tradición
de música religiosa que estudió con dedicación.
En polifonía y contrapunto se le reconoció siempre
como un maestro. En 1936 se trasladó a Medellín
donde estudió con Carlos Posada Amador, conoció a
Antonio María Valencia con quien estudió en Cali
técnica coral.
Su
producción principal como compositor comenzó en
1937 con composiciones litúrgicas: salmos, himnos, motetes,
misas, también organizó algunos grupos corales
y dirigió orquestas de teatros y emisoras.
Años
después conoció el famoso arpista español
Nicanor Zabaleta quien escribió una petición
a la Asamblea Departamental para que le fuera otorgada una
beca de estudios en Europa, la que no le fue concedida. El
estreno en Medellín de la ópera La Vidente de
la Colonia en 1946 íntegramente preparada por él
dio lugar al inicio de una hostilidad creciente que le hizo
afirmar: “Cargos no tuve en Medellín, pero sí me
hicieron cargos.”
Entre
1951 y 1952 fundó la Escuela Departamental de Música
de Neiva, en 1953 se trasladó a Bogotá para estudiar
instrumentación y dirección de banda con José Rozo
Contreras. El compositor italiano Carlo Jacchino por entonces
director del Conservatorio, lo tomó como alumno de armonía
y le enseñó la técnica dodecafónica
de composición.
Entre
1957 y 1963 se vincula como profesor al Conservatorio de la
Universidad Nacional, en 1959 hizo un breve viaje de estudios
a Nueva York, en 1960 su Concierto para piano y orquesta recibe
el premio Sesquicentenario de la Independencia, en 1961 su
Concierto para violín gana el primer premio de la Asociación
Colombiana de Cervecerías, en 1962 es nombrado compositor
residente de la Universidad Nacional, en 1964 estrenó en
España su Preludio Sinfónico y obtuvo el premio
del concurso patrocinado por la Federación Nacional
de Cafeteros por su Triple concierto para piano, violín
y violonchelo.
En
1973 obtiene por concurso el cargo de Director de la Banda
Nacional, en 1976 es nombrado presidente de la Sociedad de
Autores y Compositores de Colombia.
Edipo
Rey, cantata para dos narradores, coro parlante y coro mixto,
compuesta en 1959, fue puesta en escena por el Teatro Escuela
de Cali bajo la dirección de Enrique Buenaventura con
escenografía de Enrique Grau y máscaras de Julio
Abril. En Bogotá, se ofreció una función
pública en las escalinatas del Capitolio Nacional.
La
obra está estructurada así:
Obertura
Introducción y danza
Estásimo I
Estásimo II
Estásimo III
Estásimo IV
Estásimo V
Edipo hacia Colona
Evohé.
La
obertura es una pieza de gran exigencia orquestal y amplias
proporciones, está construida sobre un esquema tradicional
enriquecido con un lenguaje armónico influenciado por
la estética expresionista del dodecafonismo, la Orquesta
Sinfónica de Colombia estrenó la obertura en
1960.
LUDWIG
VAN BEETHOVEN
Triple Concierto para Violín, Violonchelo y Piano
El
Triple Concierto para piano, violín, violonchelo y orquesta
de Beethoven es considerado como una de sus obras menores,
fue escrito entre 1803 y 1804 y cronológicamente coincide
con el período de creación de obras como la sinfonía
Heroica, y las sonatas para piano Waldstein y Appassionata.
El
concierto recién escrito fue ofrecido por el compositor
el 26 de agosto de 1804 a los editores Breitkopf y Härtel
para ser publicado junto con las obras ya mencionadas, Beethoven
enfatizó en la carta que acompañaba el envío
que “se trata de un Concertante con tres partes para
solo, completamente nuevo”.
La
obra fue publicada en 1807 y estrenada al año siguiente
en uno de los conciertos de la serie Viena Augarten. Como muchas
obras de este periodo el concierto lo dedicó a su patrón
el príncipe Lobkowitz pero, según el biógrafo
Antón Schindler, el destinatario era su alumno el joven
archiduque Rodolfo cuyas modestas habilidades como pianista
fueron tenidas en cuenta en la parte para ese instrumento.
Esta
obra ha sido opacada por los brillantes conciertos para piano
solo y algunos la han calificado como un intento regresivo
de volver a la práctica barroca de conciertos para varios
instrumentos. Su primer movimiento es una forma de sonata intimista
como música de cámara, el segundo una romanza
introducida por un hermoso solo de chelo, el final es un movido
rondó “a la polaca”.
LUDWIG VAN BEETHOVEN
Sinfonía N° 6 “Pastoral”
Beethoven
vivía conflictos, algunos de ellos muy duros con sus
patrones, sus amas de llaves y su sobrino, pero la naturaleza
ejercía sobre él un efecto calmante. Le gustaba
componer dando largas caminatas por los alrededores de Viena,
sus sentimientos de familiaridad con esos parajes campestres
parecen, aún hoy, manifestaciones de un casi culto panteísta.
La sinfonía Pastoral, revela en ese culto más
amor que reverencia, en su íntegra sencillez y paz hay
algo beatífico.
De
los borradores de la obra se deduce que tuvo la idea de hacer
una explicación muy detallada pero se abstuvo porque, “todo
el mundo tiene una idea de lo que es la vida en el campo”.
En contraste con la quinta sinfonía, la composición
de la sexta fue rápida entre los veranos de 1807 y 1808.
En el programa del estreno el 22 de diciembre de 1808 en Viena
se lee: “Una sinfonía titulada Recuerdos de la
Vida en el Campo, en fa mayor, más una expresión
de sentimientos que pintura”.
Despertar
de alegres sentimientos al llegar al campo, el primer movimiento
comienza con una frase animada y resulta admirable, como prácticamente
todo el movimiento, está relacionado con ese tema tan
sencillo.
Escena
en el arroyo, el segundo movimiento está lleno de sonidos
murmurantes. Algunos trinos de los violines parecieran ruidos
de insectos, se escuchan cantos del cuclillo y el ruiseñor.
Cantos
y danzas de pastores, es el tercer movimiento, en él,
Beethoven recuerda las bandas populares que solía escuchar
en la taberna de Los Tres Cuervos en las afueras de la ciudad,
especialmente cuando los músicos equivocaban sus entradas
por efecto de la bebida. También aparecen los ritmos
de los campesinos que bailan.
Tormenta,
el cuarto movimiento surge sin interrupción del anterior.
Beethoven crea una atmósfera de suspenso antes que comience
la tempestad con sus vientos y grandes gotas de agua, hay rugidos
de truenos y mucha tensión.
Canto
de pastores, sentimientos de gratitud luego de la tormenta,
es el último movimiento. Luego de la violencia de la
tempestad aparece la sencilla melodía del pastor que
expresa su agradecimiento. En la época de Beethoven
se escuchaban en Viena los cantos y toques de flauta de los
pastores y eso era parte de la naturaleza que él amaba,
pero el Beethoven que componía la Pastoral estaba muy
sordo ya para escucharlos. Uno de sus días más
amargos fue cuando pidió a un amigo llevarlo a oír
un pastor que tocó justo frente a su oído y no
percibió nada, la humillación y desesperación
casi lo llevan al suicidio.
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