.PROGRAMACIÓN SUJETA A CAMBIOS

BOGOTÁ

Sábado 01 de Diciembre de 2007
Hora: 7:00 p.m.

Lugar: Teatro de Cristóbal Colón | Calle 10 # 5 - 32

Programa

HAYDN, Franz Joseph (1732 – 1809):
Sinfonía Nº 82 En Do
“El Oso”

     Vivace
     Allegretto
     Menuet y Trio
     Finale. Vivace assai

HAYDN, Michael (1737 – 1806):
Concierto En Re para Flauta
     Allegro moderato
     Andante
     Allegro assai

Solista: Gabriel Ahumada, Flauta

BEETHOVEN, Ludwig Van (1770 – 1827):
Sinfonía Nº 8 En Fa Op 93
     Allegro vivace e con brio
     Allegretto scherzando
     Tempo di minuetto
     Allegro vivace

Director Artístico: Alejandro Posada - Colombia

Boletería de $7.000 a $18.000
Informes:
Tu Boleta 5936300 o Taquilla del Teatro Colón 3410475

 

 
.

NOTAS AL PROGRAMA

 

FRANZ JOSEPH HAYDN, 1732 - 1809
Sinfonía Nº 82 en Do, “El oso”

Nacido en Rohrau del Leitha, y muerto en Viena, Austria, con Mozart y Beethoven, Franz Joseph Haydn es el tercer gran representante del clasicismo vienés. Aunque no fue apreciado por la generación romántica, que lo consideraba excesivamente ligado a la tradición anterior, lo cierto es que sin su aportación la obra de Mozart y Beethoven, y tras ellos la de Schubert o Mendelssohn, nunca habría sido lo que fue. Y es que a Haydn, más que a ningún otro, se debe el definitivo establecimiento de formas como la sonata y de géneros como la sinfonía y el cuarteto de cuerda, que se mantuvieron vigentes sin apenas modificaciones hasta bien entrado el siglo XX.

Al servicio de los Esterházy, Haydn tuvo muy pocas oportunidades de desplazarse fuera de su puesto de trabajo. En marzo de 1770 dirigió en Viena su ópera “Lo Speziale” (“El Boticario”); en abril de 1775, dirigió el estreno del oratorio “Il Ritorno di Tobia” en Viena. Esas fueron prácticamente las únicas actuaciones públicas fuera de Esterháza.

Sin embargo, sin conocimiento de Haydn, su música había adquirido un considerable renombre en toda Europa. Incluso muchos editores inescrupulosos se habían enriquecido publicando a nombre de Haydn, obras que en realidad no eran de su autoría. En la década de 1780 Haydn entró en trato directo con los editores Artaria de Viena; Boyer y Sieber de París; y Forter y Longman & Broderip de Londres. En estos años no sólo envió al exterior sus obras anteriores, sino que recibió encargos específicos de varias partes de Europa. En 1785 Haydn fue admitido en la Masonería, y ese año recibió un pedido de la Logia Olímpica de París. Así nacieron las sinfonías Nos. 82 a 87, llamadas “Parisinas”, entre las que destacan: la “Nº 82 en do Mayor, El Oso”, la “Nº 83 en sol menor, La Gallina” y la “Nº 85 en si bemol Mayor, La Reina”.

Estos encargos para un público con gustos distintos al de los Esterházy, forzaron a Haydn a escribir según otros criterios; y en definitiva, le salvaron de lo que podría haber sido una crisis creativa.

Subir


MICHAEL HAYDN, 1737 – 1806
Concierto en Re para Flauta

Nacido en Rohrau del Leitha y muerto en Salzburgo, como su hermano mayor, Franz Joseph, Joahnn Michael fue niño cantor en la catedral de San Esteban de Vierta (desde 1745 a 1754) y, en 1757, fue nombrado maestro de capilla del obispo de Grosswardein, en Hungría, actualmente Oradea, en Rumania. Ocupó este puesto hasta finales de 1762 y al año siguiente entró al servicio del príncipe arzobispo de Salzburgo, ciu­dad que ya no abandonó. Allí sobrepasó a todos sus colegas, entre ellos Leopoldo Mozart, y ejerció una profunda influencia sobre el hijo de éste, Wolfgang Amadeus. Al final de su vida fue dos veces a Viena (septiembre-octubre de 1798 y septiembre-octubre de 1801), donde visitó a su hermano Joseph, a quien no había visto desde 1771, y recibió varios encargos de la Emperatriz. El príncipe Nicolás II de Eszterhazy, patrón de Joseph, le ofreció un puesto de vicemaestro de capilla, pero lo re­chazó, prefiriendo no abandonar Salzburgo. Por su estilo está más cerca de Mo­zart que de su hermano. Fue sobre todo célebre en su época como compositor de música religiosa, terreno en el que dejó una treintena de misas (de 1754 a 1805) y dos Réquiem (1771 y 1806, el segundo inacabado). En el plano vocal compuso también coros para hombres y la ópera Andrómeda y Perseo (1787) y en el instru­mental, divertimentos, serenatas, catorce cuartetos y cinco quintetos de cuerda. En 1987, cuando se celebrara el 250 aniversario de su nacimiento, apareció un catálogo temático desti­nado a sustituir a los erigidos a principios del siglo XX por Lothar Perger (música instrumental) y Rudolf Klafski (música religiosa).

De los dos Conciertos para flauta, ambos en re, el primero (V. 54 o S. 78) es del 19 de septiembre de 1766 y comprende un Allegro moderato un Adagio y un Minueto en el que la flauta sólo interviene en el trío. La orquesta utiliza la cuer­da y las dos trompas. En el segundo (F. 56 o S. 110), de 1765-1768, sin duda or­questado de la misma manera, hay tres movimientos: Allegro moderato, Andante y Allegro assai.

Subir


LUDWIG VAN BEETHOVEN
Sinfonía número 8, en fa mayor, Op 93

Escrita y terminada, en efecto, menos de cinco meses después de la Séptima (el manuscrito lleva la fecha de octubre de 1812), la Octava fue compuesta sin duda en el verano precedente, durante el cual Beethoven residió en la ciudad balneario de Teplitz, en Bohemia. Puede que deba su carácter de sonriente desenvoltura a la inclinación bastante viva que el músico sintió por la cantante berlinesa Amelia Se-bald, mujer espiritual y alegre que tenía a Beethoven bajo la influencia de sus en­cantos. Como la sinfonía precedente, ésta también fue presentada al público vienes (en la Redutensaal) más de un año después de haber sido terminada: el 27 de febrero de 1814. Sólo recibió una acogida moderadamente entusiasta y durante mu­cho tiempo se la consideró «la pequeña sinfonía» de Beethoven (él mismo acreditó esta denominación, por oposición con la amplitud de la Séptima). Y aún hoy se cons­tata que la Octava sinfonía no es, ni con mucho, la más tocada y, además, no está dedicada a nadie.  En esta sinfonía, Beethoven realizó con todo éxito algo para lo que antes no se sentía competente: escribir una sinfonía rectilínea, pacífica, armoniosa, bella y ele­gante.

Muchos críticos encuentran difícil comprender por qué Beethoven tardaría tanto en escribir una obra tan sencilla y fácil de entender. También es la más corta de sus sinfonías, excepto la Primera. Por eso la Octavafue considerada un retroceso a su primer estilo. Sin embargo, la obra supone una des­treza natural, sin el menor esfuerzo. La diferencia entre  ella y otras anteriores reside en el hecho importante de que Beethoven no parece sentir al componerla la menor necesidad o deseo de subrayar su peculiar estilo.

Compuso la sinfonía en un tiempo relati­vamente corto, por lo que muchos han su­puesto que no debió tomarla muy en serio. Berlioz, por ejemplo, dice que el allegro está escrito «de un tirón» y cree que la melodía «cayó del cielo en el regazo de Beethoven». Pero la verdad es que Beetho­ven continuó retocándola incluso después de su estreno, extendien­do, verbigracia, la coda del pri­mer tiempo a casi el doble de du­ración que en la versión primera.

La sinfo­nía se abre sin introducción alguna, con el tema alegre, vivo y sin pretensiones. El desarrollo del Allegro vivace e con brío no ofrece problemas de ninguna clase y es claro, natural y de construcción extraor­dinariamente hábil.

En el Allegretto scherzando, Beethoven se aparta de su costumbre al poner este   movimiento como segundo tiempo (en   sus   sinfonías   anteriores,  el   segundo tiempo siempre es lento.) Los acordes en staccato de  los instrumentos de viento  se dice que son una imitación de los golpes del metrónomo de Málzel. Beethoven también escribió una breve composición para voces, El canon del metró­nomo, sobre el mismo tema.

Como el scherzo ya se había tocado, el tercer movimiento es un clásico mi­nuetto en el más puro estilo vienés. A. K. Holland dice que toda la sinfonía tiene un sabor «urbano», que ni siquiera en el trío del minuetto se pierde por un aroma campestre. Toda la obra es puramente «rococó de ciudad».

El Allegro vivace produce una sensación de paz y bienestar. En él se explotan de manera sublime todas las posibilidades de la orquesta y está saturado de fantasía y humor.

Subir

.
 
.

GABRIEL AHUMADA
Flauta – Colombia

El flautista colombiano Gabriel Ahumada nació en 1968 y se cuenta entre los más completos y versátiles de su generación. Obtuvo parte de su formación en el Conservatorio de Música de la Universidad Nacional de Colombia con Jaime Moreno de 1982 al 85. Como participante del concurso para jóvenes intérpretes de la Orquesta Sinfónica del Valle actuó como solista en las semifinales. En 1985 ofreció su primer recital de flauta en la Sala de Música de la biblioteca Luis Ángel Arango, seguido de otros conciertos en Pasto y Medellín. A partir de 1986 continuó sus estudios en la Academia superior de música de Viena bajo la tutela de Barbara Gisler. Obtuvo diplomas de pedagogía y de concertista con grado cum laude. Debido a su desempeño como estudiante en Viena el Ministerio de Educación austriaco le otorgó la mención honorífica (Würdigungspreis).

En 1989 se vinculó al grupo „Vienna Flautists“ con el cual realizó giras por Europa, India y Corea, así como 7 grabaciones de CD para ORFEO y Discover Int.

Su formación musical fue perfeccionada en cursos magistrales con pedagogos de renombre como A. Nicolet, Susan Milan, R. Aitken, Carin Levine y con estudios posteriores de solista con J. C. Gerard en Stuttgart y Philippe Racine en Zürich.

En 1993 ganó el 1er premio en el concurso de la sociedad de flauta de Austria. En 1995 el 2do premio en el concurso F. Kuhlau en Alemania y en 1996 el 1er premio en Young Artist Competition en Memphis.

Como solista se ha presentado con las orquestas Filarmónica de Bogotá, Sinfónica de Colombia y en Europa con la Orquesta de Cámara de Viena, Sinfonieorchester Biel (Suiza) y Südwestdeutsche Philharmonie. Desde 1994 Gabriel Ahumada está radicado en Alemania donde es miembro de la Orquesta Filarmónica de Konstanz. Desde el 2004 es profesor en el conservatorio de Feldkirch, Austria.

Subir

.
 
.
ALEJANDRO POSADA
Director Artístico - Colombia

Miembro de la Dirección Artística Colegiada de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, al lado de los Maestros Luis Biava y Eduardo Carrizosa, desde 2003 y Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León desde 2002, Alejandro Posada desarrolla desde hace años una importante labor artística por toda Europa y Latinoamérica.

En el viejo continente ha dirigido conjuntos como la Filarmónica de Belgrado, Orquesta Filarmónica y de Cámara de Sarajevo —de las que fue titular hasta el inicio de la guerra en el país balcánico—, Sinfónica de Baja Austria, Pro-Arte, Residenzorchester de Viena, Sinfónica de Szeged de Hungría, Orquesta Mozart de Viena - de la que fue director asociado -, director artístico de la Orquesta de la Sociedad Musical de Pressbaum y titular de la Orquesta Ciudad de Baden, ambas en Austria. También ha dirigido orquestas como las de Washington y Taiwan.

En España dirige con frecuencia agrupaciones sinfónicas de primer orden, como Sinfónica de Galicia, Sinfónica de Tenerife, Filarmónica de Gran Canaria, Nacional de España, Ciudad de Barcelona y Nacional de Cataluña.

Director Asociado de la Orquesta Sinfónica de Colombia desde 1996, fue director asociado de la Orquesta Filarmónica de Medellín y actualmente es invitado con asiduidad a dirigir las principales orquestas de su país: Filarmónica de Bogotá, Filarmónica de Medellín, Sinfónica del Valle, Filarmónica del Caribe y Sinfónica de la Universidad EAFIT.

Su permanente colaboración con las principales agrupaciones orquestales de Latinoamérica lo han llevado a dirigir las orquestas de Costa Rica, Concepción (Chile), Simón Bolívar (Venezuela), Nacional de El Salvador, Nacional de la República Dominicana, Monterrey y Orquesta de Cámara de Bellas Artes (México).

Ha realizado diversas producciones de ópera con la Orquesta Sinfónica de Galicia, Orquesta Sinfónica de Colombia y Orquesta Sinfónica de Castilla y León y varias ediciones discográficas con la Sinfónica de Galicia, Filarmónica de Bogotá, Filarmónica de Gran Canaria y Orquesta Sinfónica de Castilla y León, con la que acaba de iniciar una serie de grabaciones para la firma NAXOS.

Alejandro Posada nació en Colombia y completó sus estudios musicales en el Conservatorio de Bellas Artes de Medellín, graduándose como pianista.

En Viena realizó sus estudios de dirección orquestal, composición y dirección coral con los maestros Karl Östrerreicher, Heinrich Gattermeyer y Gunther Theuring en la Hochschule für Musik und Darstellende Kunst, graduándose con honores por unanimidad y recibiendo el Wuerdigungspreis —premio académico de excelencia del Ministerio de Ciencia e Investigación de Austria. Posteriormente amplia sus estudios de dirección con el profesor Uros Lajovic.

Alejandro Posada obtuvo el Primer Premio del «Concurso para Directores Jóvenes» organizado por la Orquesta de Cámara de Viena; Segundo Premio del «I Concurso Internacional para Directores de Orquesta de Cadaqués» y Premio Especial de la «XI Competición Internacional Nicolai Malko», para directores, de Copenhague.

Subir

.